Somos un grupo de cocineros, pastaioli y amantes de la mesa lenta que trabajamos cada día para que la tradición italiana se sienta auténtica en Posadas. Conocemos cada masa, cada caldo y cada receta familiar que servimos.
Formado en trattorias de Emilia-Romaña, Andrés dirige la cocina y supervisa la elaboración diaria de pastas frescas. Es el responsable de mantener viva la receta de los tallarines al huevo que se sirven cada mediodía.
Chef de pastasCamila aprendió el oficio en su casa, con una nonna que amasaba todas las mañanas. Hoy coordina los talleres de pasta fresca y enseña a estirar la masa, dar forma a los ravioles y lograr el punto exacto de cocción.
Encargado de risottos y caldosFrancisco prepara los caldos propios que dan cuerpo a nuestros risottos. Trabaja con verduras de la feria local y mantiene la paciencia que exige cada plato: tostado lento, cucharón a cucharón y mantecado final.
Sommelier de aceites y vinagresFernando selecciona los aceites de oliva y vinagres artesanales que acompañan nuestras mesas. Dicta las catas mensuales y ayuda a los comensales a descubrir cómo un buen aceite cambia un plato simple.
Nuestra razón de ser no es solo servir platos, sino mantener viva una forma de entender la comida: lenta, estacional y compartida.
Creemos que comer es un acto social. Por eso cada servicio está pensado para que la conversación fluya tanto como el vino, y que nadie tenga apuro por levantarse. La sobremesa es parte del menú.
Trabajamos con productores de Misiones y del resto del país que conocen sus tierras. La verdura de estación, la harina molida a piedra y los quesos artesanales definen el menú, no al revés. Si un ingrediente no está en su mejor momento, no entra a la cocina.
Cada mañana amasamos, estiramos y cortamos a mano los formatos que serviremos al mediodía. No usamos bases industriales ni atajos: el sabor de una pasta fresca bien hecha no se negocia. Ese oficio también lo compartimos en los talleres, para que cada asistente se lleve una habilidad real.
Queremos que al salir de Tavola Giulia tengas algo más que el estómago lleno: una receta que repetir en casa, el nombre de un productor local o la certeza de que la cocina italiana auténtica está más cerca de lo que parece. Ese es nuestro aporte concreto.